Conmigo Viajas
Pared este del Grand Palace de Bangkok, de color blanco. En el centro hay un pequeño balcón azul con una ventana grande con contraventanas azules también. Hilera de 8 ventanas grandes y 8 pequeñas debajo a cada lado del balcón. Tejado de tejas verdes y rojas típico de los templos tailandeses. Delante de la pared hay un soldado de pie subido a un pedestal.

Un día entero de viaje

16 horas en el aire, 1 en el aeropuerto de Moscú y el resto dentro del avión en tierra. Perdimos el vuelo de conexión en Moscú y, tras embarcar en el siguiente, empezó a nevar y no pudimos despegar hasta casi 7 horas después.
Gracias a las pantallas individuales con películas, música y videojuegos, y que el avión iba lleno de españoles, el aburrimiento no fue un problema.

Desde el Aeropuerto Internacional Suvarnabhumi hasta el centro de Bangkok son 30 minutos en el SRT, un tren suburbano elevado (hay también una linea rápida sin paradas intermedias pero es más cara).

Al salir del tren, Bangkok nos daba la bienvenida con un bofetón de calor húmedo. Nos dimos cuenta de que, aunque habíamos recorrido más de 13.000 km, no habíamos pisado la calle desde que cogimos el metro en Madrid, pasando de una burbuja de aire acondicionado a otra entre aeropuertos, aviones y trenes.

Desde Phaya Tai el plan era coger un autobús de linea pero, tras media hora de espera en la parada, sin apenas sombra, un tuktuk era necesidad.

Rambuttri vs Khao San

Calle Khao San,meca de los mochileros, en Bangkok. Plano desde un extremo de la calle que muestra puestos callejeros, infinidad de carteles y luminosos y mucha gente

Khao San rd. meca de los mochileros

Nos alojamos en el Green House de la calle Rambuttri (habitación doble con aire acondicionado y baño privado por menos de 500 Bath por noche, unos 13€).

Parte de la calle Rambuttri es paralela a Khao San rd. (la famosa meca de los mochileros) pero, a pesar de estar tan cerca, son calles bastante diferentes.
Supongo que Rambuttri nos da una idea de cómo era Bangkok antes de que llegaran los rascacielos. Tiene árboles de Banyan en las aceras y a medida que nos alejamos de Khao San el ambiente se inclina un poco más hacia local.
En cuanto se esconde el sol la calle se enciende de linternas de papel de colores y empiezan a llegar los puestos callejeros.
En mi opinión, es mejor el ambiente y los puestos de Rambuttri que los de la famosa calle vecina.

¿Para qué planear? ¡mejor improvisar!

Al día siguiente, tras un merecido descanso y sin una pizca de jet-lag (al menos yo) salimos a conocer Bangkok.

EL PLAN ERA: PERO…
Visitar el Gran Palacio Real. Al Gran Palacio Real no fuimos, nos entretuvimos mirando gente.
Visitar el Wat Pho y hacernos un masaje en la escuela que alberga el recinto. Esto lo hicimos a la perfección.
Coger el ferry hasta el Wat Arun para ver las vistas de la ciudad desde arriba. El Wat Arun estaba siendo reformado y pudimos visitarlo pero no llegar a la parte de arriba.
Caminar o coger un taxi hasta el Wat Kalayanamit. Al Wat Kalayanamit no fuimos.
Alquilar un tuk tuk que nos hiciese una ruta por el Wat Traimit (Golden Buddha Temple),
el Wat Saket y el Monte Dorado (the Golden Mount),
y el Wat Benchamabophit.
Ya no visitamos ningún templo más, nos pasamos la tarde recorriendo el rio Chao Phraya en barco:
visitamos el mercado de Nonthaburi en la parada más al norte del río,
vimos el atardecer desde el barco,
y paramos en Chinatown para cenar.
Acabar la noche en el Brick Bar, bar de ska tailandés cerca del hotel, con música en directo. Volvimos al hotel en tuk tuk y directas a la cama, ni ska ni ná.

 

Fila de personas, en riguroso luto, cruzando la calle. Al fondo está el Gran Palacio Real de Bangkok y se pueden ver las numerosas pagodas y templos que contiene.

Luto en Tailandia por la muerte del rey Bhumibol

El Gran Palacio Real lo vimos sólo desde fuera. Nos entretuvimos paseando por sus alrededores y observando a la gente local que iba a trabajar. Hace menos de dos meses que murió el Rey y parece que los tailandeses le tenían mucha estima, casi todos van de luto y llevan lazos negros.
Nos dirigimos directamente al Wat Pho, porque había leído que era muy interesante y más barato que el Grand Palace.
Pincha si quieres leer sobre el Wat Po

 Un oasis entre dos templos

Thai Wang es el nombre de la calle y también del pequeño restaurante de comida tailandesa en Bangkok donde paramos a comer tras visitar el Wat Pho.
Podría parecer como cualquier otro restaurante pero, tras pasar la mañana “turisteando” por Bangkok como buenas guiris, entrar en un sitio tan auténtico, encantador y barato en una zona tan turística, como es el cruce de Thai Wang Alley con Maha Rat road, fue toda una suerte.
puerta del restaurante Thai Wang en Bangkok donde se ve una pizarra con el menú y parte del interior del restaurante donde hay gente sentada comiendo.Es un sitio muy pequeño con sólo 6 mesitas de madera con taburetes, una decoración muy simple y fotos de la comida en las paredes. Con comida muy sencilla pero deliciosa, de esa que al primer bocado dices ¡guau!.

Sopa de wonton y cerdo a la barbacoa vista desde arriba

La sopa de wonton y cerdo a la barbacoa está buenísima

Lo regentan una madre cocinera y su hija atendiendo las mesas, con un trato y servicio excelentes (el parentesco entre ellas es una suposición).
El precio de cada plato varía entre 40 y 120 Baht (de 1 a 3 euros). Tienen varios tipos de tortillas, sopas, comida típica y platos vegetarianos.
Está entre el Royal Palace y el Wat Pho así que, si vais de turismo a Bangkok, seguro seguro que pasáis por allí.

Después de comer nos dirigimos al Wat Arun (Temple of Dawn en inglés), que está en la orilla oeste del río Chao Phraya. Para llegar hasta allí desde el Wat Pho hay que coger el ferry en el muelle de Tha Tien. El ticket cuesta unos 4 o 5 Baht (menos de 0,15 €), no lo recuerdo muy bien.
Pincha para ver qué hay en el Wat Arun 

La manera más barata de ver Bangkok

Y la mejor. Y es que el Chao Phraya es un soplo de aire fresco entre templo y templo.
Hay varios tipos de barcobuses (vamos a llamarlos así) o Express River Boats:

Todos los días:
Bandera naranja: Nonthaburi- Wat Rajsingkorn, de 6 a 19 (15 Baht)
Bandera azul(el de los turistas): Phra Arthit – Sathorn, de 9:30 a 18:30 (40 Baht, o 150 Baht por el día entero). Para siempre que algún pasajero lo solicite y un guía va explicando y recomendando sitios turísticos (es lo que he leído, nunca me subí a este).

De lunes a viernes:
Bandera verde: Pakkret- Sathorn, lunes a viernes de 06.10 a 08.10 y de 16.05 a 18.05 (13-32 Baht)
Bandera amarilla: Nonthaburi – Sathorn, lunes a viernes con diferentes horarios intermitentes (20-29 Baht)
Estos dos no paran en todas las paradas, son los que usan los locales para ir a trabajar y para volver a casa al terminar.
Sin bandera: Nonthaburi- Wat Rajsingkorn, lunes a viernes de 06.45 a 07.30 y de 16 a 16.30 (de 10 a 14 Baht)

interior de uno de los barcos que navegan el Chao Phraya en Bangkok, con dos filas de asientos naranjas a cada lado del pasillo. Plano desde atrás, se ve gente sentada y varios de pie. Flotadores salvavidas en el techo.

Tan a gusto, río para arriba, río para abajo.

Una de las calles de Chinatown en Bangkok, donde se ve muchos carteles luminosos, rojos en su mayoría, con letras chinas y tailandesas.

Para Chinatown el muelle Rachawong (N5)

Información más detallada (en inglés): http://www.chaophrayaexpressboat.com/

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