Conmigo Viajas

La decisión

Mañana, 26 de noviembre, comienzo mi viaje de solo ida.

La idea de vivir viajando durante una temporada no fue una decisión repentina, llevaba varios años rondándome la cabeza.
Un hermano en el Caribe y otro en Argentina, una amiga que sueña que montamos un chiringuito en Uruguay, la envidia (muy muy cochina) que me daba cuando alguien me contaba que se iba a recorrer Sudamérica o de vacaciones a Indonesia, un trabajo y un jefe que ya no me motivaban…
Constantemente pensaba que (casi) todo el mundo a mi alrededor hacía cosas y yo estaba estancada.

Pero la “llamada a la acción” para mi fue una obra de teatro llamada La Mudanza. No la obra en sí (que me emocionó), sino lo que sentí tras verla, las ganas locas que me entraron de vender todas mis cosas y marcharme a conocer mundo. Ver a esos personajes, obligados a cambiar de país y de visión de vida removió algo en mi interior. Tras ese día, no tardé mucho en decidir que haría un gran viaje.

Siempre he sido ahorradora, pero desde que tomé la decisión, he pasado a otra dimensión de ahorro, calculando todo en “DíasEnFilipinas”. ¿Cuántos “DíasEnFilipinas” cuestan estos pantalones?, ¿cuántos “DíasEnFilipinas” me ahorraré si no salgo esta noche?…

Soy muy reservada y no me gusta hablar de mi así que tardé un tiempo en contar a la gente mi plan de irme a recorrer el mundo. Sólo con pensar en publicar esta carta o crear un blog ya me entran inseguridades, pero voy a intentarlo.

El plan ha ido cambiando pero lo que tenía claro desde el principio es que empezaría por el Sudeste Asiático.

Como era de esperar, ha habido comentarios para todos los gustos:
– el ¡me uniré a ti cuando tenga vacaciones! de muchos de mis amigos,
– el ¿por qué a esos países? de mi madre,
– el ¿qué necesidad? de mi padre,
– el ¡qué envidia! que tanto he oído, porque yo creo que, en el fondo, todo el mundo se ha planteado alguna vez hacer un gran viaje (bueno… vale, mi padre no),
– y los de ¡qué valiente! o ¿y no te da miedo? que tan poquito me gustan.

Viajar sola

No es por hacerme la valiente pero ¿miedo de qué?, ¿de que me roben?, ¿de ponerme mala?, ¿de viajar sola?, ¿de perderme?.
Desde que tomé la decisión de viajar he leído muchos blogs de gente que vive viajando y ni uno solo afirma que sea peligroso, ni siquiera yendo sola. Creo que hay más posibilidades de que me roben en España a que lo hagan en Vietnam (por poner un ejemplo).
Sí, de acuerdo, ponerse enferma estando lejos de tu familia es un marrón pero tengo un buen seguro de viaje y, si llegara el momento, me las arreglaría, estoy segura.
Cada vez hay más gente que viaja sola y ,por lo visto, si no quieres estar sola, no lo estás, siempre conoces gente, e incluso grupos, dispuestos a compartir el camino contigo.
En cuanto a lo de perderme, esa sería la mejor manera de conocer sitios nuevos, que es lo que yo voy buscando.

Por supuesto que existen peligros, pero creo que usando un poco el sentido común no tiene porqué pasar nada. Más miedo me da quedarme parada y no llevar a cabo este proyecto.
Lo único que me produce, no miedo, sino quizá una mezcla entre ansiedad y dudas es llegar a sentirme sola en el sentido de ver o vivir cosas increíbles y no tener con quien comentarlas. Pero para eso he creado este blog.

Por fin me pongo en marcha, sin apenas planes y sin saber cuándo volveré. Sólo con un billete de ida y con muchas ganas, voy en busca de cosas que recordar.

Tarta de cumpleaños con dos muñecas de fondant sentadas sobre el mundo

Mi amiga María y yo sentadas sobre el mundo en nuestro último cumpleaños

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