Conmigo Viajas

La ciudad de Mandalay no me gustó mucho. Es muy grande y con un tráfico bastante intenso y caótico. Hay miles de coches, motos, autobuses, carros, camiones… y ninguno para para que cruces; apenas hay pasos de cebra, y los que hay son ignorados, y todo el mundo toca la bocina continuamente. Eso es lo normal aquí y, en circunstancias normales no es problema para mi, pero aún estaba débil tras varios días con el estómago al revés y sólo pensar en intentar cruzar la calle ya suponía un gran esfuerzo. No me veía con fuerzas ni de conducir una moto.

Pero no me iba a quedar en casa así que contraté los servicios de Ko Htun, un amable motorista al que saludaba cada vez que entraba y salía de mi hostal.  Le pedí hacer la ruta de las tres ciudades antiguas, Inwa, Sagaing y Amarapura, pero esquivando los sitios más turísticos y evitando pagar los 10 $ para entrar en Inwa, dinero que no va destinado a la conservación del lugar o a los trabajadores sino a los militares. Lo había leído en diferentes blogs de viajes y Ko Htun, desde luego, sabía de lo que le hablaba. Me dijo que conocía la ruta alternativa perfectamente pero que me costaría un poco más porque haríamos más kilómetros. 20.000 Kyat, me recoge a las 9 y me deja en casa después de la puesta de sol, ¡trato hecho!.

Amarapura

Lo primero que vimos fue la Pahtodawgyi Pagoda, o el templo blanco como lo llamaba Ko Htun para que yo lo entendiera. Me explicó de que año era pero no retuve.

Pagoda blanca con escaleras y picos acabados en dorado

Marquesina con una campana que cuelga. El tejado de la marquesina tiene 3 capas y las columnas son de color granate con adornos en dorado

El recinto aloja también una campana que puedes tocar si quieres

Después nos dirigimos al monasterio Maha Gandayon donde viven y estudian más de 1.000 monjes. Un poco antes de las 11 todos los monjes salen de sus habitaciones y se dirigen en fila, cada uno con su recipiente, a la entrada del comedor, donde voluntarios les van dando sus respectivas raciones de comida donada por los fieles. Podría haber sido una escena muy bonita si no fuera por la cantidad de turistas nada respetuosos que se agolpan y se cruzan en el camino de los monjes para hacerse fotos y odiosos selfis. ¡Qué mal me sentí por ser parte de esa lamentable escena! Me hizo reflexionar sobre si realmente hacemos bien visitando este tipo de sitios e irrumpiendo en la vida cotidiana de los monjes, convirtiendo sus costumbres y ceremonias en espectáculos. Me arrepentí de haber ido pero, al final, hice fotos como todo el mundo; con respeto, en silencio y a una distancia prudente pero formé parte del grupo de turistas que tanto odié.

Dos filas paralelas de monjes. Foto tomada desde detrás de los monjes, a su izquierda. Se ven filas de turistas a ambos lados.

Dos filas paralelas de frente de monjes budistas con ropas granate oscuro. Cada uno de los monjes lleva un recipiente redondo con tapa y un pequeño trapo de tela estampada (cada uno diferente estampado, principalmente de cuadros de colores) colgada alrededor del antebrazo izquierdo.

Inwa

También conocida como Ava. Allí, prácticamente en solitario, recorrimos senderos que llevaban a diferentes grupos de ruinas y pagodas destruidas. Ko Htun conocía datos y fechas de todas y cada una de las cosas que vimos pero la mayor parte del tiempo me costaba entenderle. Lo primero que vimos fue Lay Htat Gyi, un lugar de culto que ha sido destruido por los diversos terremotos que ha habido por la zona.

Gran explanada en la que hay un edificio, que parece religioso, en ruinas. Se ven unos 25 escalones en la puerta principal, la cual se ve que ha sido restaurada porque se aprecian ladrillos nuevos. La parte a la derecha de la puerta ya no está. La parte izquierda está en ruinoso estado pero aún se mantiene en pie.

En sitios así no puedo evitar pensar cómo serían hace cien o doscientos años

Después fuimos a lo que llaman, con mucha razón, la pequeña Bagan

Conjunto de pequeñas pagodas de ladrillo sobre hierba. Una en primer a la izquierda de la foto y ocho a la derecha en fila una detrás de otra.

Tras un paseo por la pequeña Bagan nos dirigimos a Lawka Dawtha Man Aung, donde hay una pagoda siendo restaurada, una torre de escaleras que no parecen ser más que eso (quizá para observar las vistas o quizá fueron antes parte de algo que ya no está) y un divertido edificio que alberga un laberinto de pasillos y escaleras.

Daw Gyan fue nuestra siguiente parada. En un pequeño templo entre arrozales, con una serie de estupas de ladrillo rojo oxidado bajo enormes árboles. En época de lluvias el complejo se inunda formando una pequeña isla. Caminando por un estrecho muro de ladrillos hay una imagen de Buda sentado.

Enorme árbol que da sombra a dos pagodas de ladrillo rojo oxidado. Se ven personas bajo el árbol

Perfil de una pequeña estatua con cuerpo de león y cabeza de persona con gorro en la esquina de una pagoda. Bajo ella se ve la cabeza de otra estatua con forma de león con las fauces abiertas

Manussiha, criatura mitológica combinación de Pali manussa (hombre) y siha (león)

Columnas que no sujetan nada a ambos lados de la foto. Al fondo se ve una estatua de Buda sentado sobre un pedestal de piedra.

Carro tirado por un caballo marrón con los ojos tapados con flores y flores en el bocado. Lo conduce un hombre birmano de mediana edad y se ve sólo a una pasajera con gafas de sol. El carro tiene dos grandes ruedas rojas y el techo es amarillo por dentro.

Mucha gente hace la ruta por Inwa en carro de caballo

Volvimos a subir a la moto y fuimos a ver la que llaman Torre de Pisa, una torre de 30 metros de principios del siglo XIX. La parte más alta se destruyó tras un terremoto 1.838 y lo que queda de ella no sé ni cómo se mantiene en pie. Ko Htun me dijo que podría subir y ver el panorama desde arriba pero cuando llegamos nos dijeron que recientemente habían prohibido la entrada al edificio.

Torre de color amarillo, parcialmente derruida, con una escalera de madera que la rodea y llega hasta arriba

Ya era la hora de comida y Ko Htun me llevó a un pequeño y barato restaurante de comida local.

Mesa azul con un plato de arroz blanco en la parte superior de la foto y otro en la parte inferior. Al lado de cada uno de ellos un pequeño bol con te y en medio de la mesa 8 platos con guisos de diferentes tipos

Arroz con diferentes tipos de curry y té.

Sagaing

Después de comer cruzamos el río y nos dirigimos a Sagaing. Lo primero que visitamos fue la Pagoda Soon U Ponya Shin, que se encuentra en la colina Nga-pha (rana). Según la leyenda fue construido a principios de 1.300 de la noche a la mañana y está decorado con azulejos de vidrio brillante. Tiene interesantes pinturas y estatuas, y fantásticas vistas.

Luego bajamos una colina y subimos otra para ir a U Min Thonze (treinta cuevas), donde hay un montón de figuras de Buda dentro de una columnata en forma de media luna.

A la derecha exterior de un edificio con pared blanca y recargada decoración de colores. La pared tiene una curvatura como con forma de media luna y está llena de puertas con arcos. El rodapie es de color rojo, los interiores de los arcos son de color turquesa y la decoración de los arcos es dorada. Sobre los arcos hay varias cenefas en relieve, una pequeña con decoraciones doradas, otra un poco más grande con budas sentados y pilares entre ellos y otra más pequeña dorada. A la izquierda se ve una barandilla con pilares amarillos y rejas azules. A la derecha fila de Budas sentados apoyados en pared de azulejos verdes. Cada Buda tiene un halo naranja de azulejos en la pared. Todos llevan ropaje dorado brillante y el pelo negro. La fila forma una media luna y enfrente de cada Buda hay una pequeña puerta por la que entra la luz. Se ven 23 Budas pero la fila parece que empieza antes y puede que no se vea el final. El techo es verde con vigas de madera pintadas y el suelo es de azulejos verdes con lineas de azulejos rojos formando cuadrados.

La siguiente parada fue en la Academia Internacional Budista Sitagu. Estaba cerrada y no pudimos entrar pero el exterior me encantó, lleno de pequeños detalles artesanales; estos son sólo algunos ejemplos:

Y, por último, volvimos a Amarapura antes de la puesta de sol para ver el puente U Bein. Es el puente de madera de teca más largo del mundo, con sus 1,2 km sobre el lago Taungthaman. Se construyó alrededor del 1850 con madera recuperada de un antiguo palacio real cuando el rey se mudó a la nueva capital en Mandalay.

La atracción del puente no es sólo su estructura sino que es una parte central de la comunidad, siendo un paso importante para la gente local, monjes y pescadores. Durante el atardecer se transforma en una atracción turística con miles de forasteros buscando la foto perfecta. Incluso se pueden alquilar barcas para ver la puesta de sol desde el agua. En julio y agosto el lago está más alto pero en enero se puede caminar por debajo del puente en algunas zonas.

 

 

 

 

 

 

 

Artículos Relacionados

Cuéntame

Tu dirección de email no se publicará. Los datos obligatorios están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies